
En la primera conferencia previa que abre la feria E3 de Los Angeles, la feria de videojuegos más importante del mundo, Microsoft ha anunciado sus planes de abrazar la nueva moda de cambiar el sistema de control de los videojuegos. Sony comenzó con el EyeToy como un exitoso periférico que captaba tus movimientos para crear juegos muy básicos, luego Nintendo revolucionó la industria al cambiar el tradicional pad de control por un nuevo sistema basado en los movimientos de dos mandos conectados entre ellos. Ahora Microsoft busca su propia entrada en el jugoso mercado abierto por estos sistemas de controles no convencionales con una apuesta en toda regla del campo.
El nombre de esa apuesta es Project Natal, un periférico para Xbox 360 con una cámara capaz de captar los movimientos del usuario en el espacio para adaptarlos al juego. Eso significa que los jugadores podrán interactuar con la máquina sin necesidad de ningún periférico, abriendo la puerta a multitud de aplicaciones y juegos. Durante la demostración se pudo ver a una señora navegando por los menús de la consola usando sus manos, a una familia jugando a un juego de coches sin volante, o a un chaval dando golpes y patadas contra un oponente virtual, entre otras cosas.
Las aplicaciones reales que se pueden esperar cuando el proyecto salga a la luz son muchas. Sus aplicaciones en el campo del deporte y el fitness son muy amplias -por cierto, el fitness se está convirtiendo en uno de los subproductos emergentes en esta industria, resulta sorprendente ver cómo todas las grandes compañías se apuntan visto el arrollador éxito de Wii Fit-, aunque en general se puede pensar en cualquier tipo de aplicación asumiendo que el dispositivo sea tan preciso como se le supone. Otra cuestión será ver si Microsoft consigue encontrar ese juego que sirva para ilustrar y convencer a los potenciales usuarios. Nintendo en su día tuvo su Wii Sports, que ofrecía esa imagen tan icónica de gente jugando al tenis dando raquetazos al aire con los mandos, o jugando a los bolos. Microsoft trabajará seguramente en la idea de que el usuario no necesitará ningún periférico, pero deberá acompañarla de las aplicaciones adecuadas; hay muchas experiencias previas de estudios que, cegados por las posibilidades de los nuevos dispositivos de control, se lanzan a implementar ideas que hacen uso del novedoso control, olvidándose de que el juego también tiene que resultar divertido.
Pero la mayor incógnita de Project Natal son sus condiciones de lanzamiento. Sobre la fecha, lo lógico sería pensar que lo antes posible si Microsoft quiere tener alguna posibilidad de competir con Nintendo, pero tampoco se sabe el estado de desarrollo del proyecto. La tecnología es real y ya se demostró que funciona, aunque necesita de los lógicos ajustes para acabar de funcionar perfectamente. Una cuestión todavía más importante es el precio del dispositivo, algo que sospechosamente no se comentó en la conferencia; la tecnología puede ser vistosa y superior técnicamente a otras alternativas, pero el precio marcará sus posibilidades reales de impactar en el mercado que la compañía de Redmond está persiguiendo.


